
todas las voces, todas
todas las manos, todas
toda la sangre puede
ser canción en el viento.
¡canta conmigo, canta
hermano americano
libera tu esperanza
con un grito en la voz!
todas las manos, todas
toda la sangre puede
ser canción en el viento.
¡canta conmigo, canta
hermano americano
libera tu esperanza
con un grito en la voz!
En tiempos pekes se escuchaba en casa de mamá música de la nueva trova… la ponía mi hermana a buen volumen mientras hacia los oficios… así fue como aprendí a querer la música de los juglares populares de América Latina… Música que habla del amor y las luchas del Pueblo.
Entre mis favoritos estaban Joan Manuel Serrat, Mercedes Sosa, Pablo Milanes, Silvio Rodríguez, Tania Libertad, Alberto Plazas y Soledad Bravo. Alternaba este gusto con algo de rockcito, principalmente los clásicos: Queen, REM y Metallica, mis grupos favoritos.
Esta mañana en medio de un guayabo que espanta, a causa de un sábado de rumba hasta bien entrada la madrugada de hoy, me sorprendió el día con la noticia de la muerte de la Negra Sosa.
Que falla… Una mujer sin igual… Nunca la oí hablar de política, sin embargo, ella fue absolutamente consecuente con las causas justas… Cada canción de La Sosa; —como esa versión suya de “Gracias a la Vida” de Violeta Parra—, se convirtió en himno al que apelaron Tirios y Troyanos...
Tucumán, Argentina le regaló a Hispanoamérica una vos con carácter y un grito libertario que no se apaga con su muerte; porque lo suyo va con todos, con el amor y con la aspiración de paz y justicia…
Su música quedará por siempre en mi corazón y en este refugio de los Vientos Perdidos.
Paz en su Tumba…
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